En la producción de pellets, cada etapa del proceso cumple un rol crítico, y la gestión de la humedad es una de las variables más determinantes. Cuando este factor se mantiene bajo control, se nota en todo: mejor calidad del producto, procesos más eficientes y una operación que funciona como debería.
El proceso de producción de pellets es, en esencia, una transformación física y térmica del aserrín. Ahora, para que esta transformación realmente dé resultados, la humedad tiene que estar controlada en rangos específicos a lo largo de todo el proceso.

La producción de pellets sigue una lógica de línea continua, donde cada etapa prepara el material para la siguiente:
Recepción y limpieza
El proceso comienza con la llegada del aserrín, que es sometido a sistemas de cribado e imanes para eliminar impurezas como piedras, metales o restos de corteza. Esta etapa es clave para evitar daños en la maquinaria posterior.
Molienda inicial
Si el material presenta tamaños irregulares, se reduce hasta lograr una granulometría homogénea. Esto permite una compactación uniforme en etapas posteriores.
Secado
Aquí ocurre una de las principales transformaciones. El aserrín pasa por secadores para reducir su humedad desde niveles altos hasta un rango óptimo entre ~8–12% .
Acondicionamiento
El material se deja con granulometría uniforme (tipo polvo o aserrín fino). Con esto se puede lograr una compactación uniforme y una densidad energética estable.
Peletizado (prensado)
El aserrín es comprimido a alta presión a través de una matriz. El calor generado funde la lignina, permitiendo que las fibras se adhieran y formen pellets sólidos y compactos.
Enfriamiento
Los pellets salen calientes y con cierta plasticidad. Es necesario enfriarlos rápidamente para que adquieran dureza y evitar que absorban humedad del ambiente.
Tamizado y ensacado
Finalmente, se eliminan los finos y el producto se envasa, listo para su distribución.
Medición de humedad
Existen puntos en donde se puede medir, por ejemplo:
1. Recepción de materia prima
Permite estimar la carga de secado necesaria.
2. Salida del secador
Este es el punto más importante de medición. El aserrín debe salir con una humedad controlada entre 8% y 12%.
Si falla:
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Muy húmedo → pellets débiles, mala combustión
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Muy seco → problemas de compactación, mayor consumo energético
3. Producto final (control de calidad)
Antes del ensacado, se verifica la humedad del pellets, cumpliendo con los estándares internacionales. Esto se traduce en un buen poder calorífico y estabilidad durante el almacenamiento.
Medición de humedad en línea
El sistema de medición de humedad en línea ayuda a controlar los parámetros que definen la lógica operativa. Estos sistemas permiten medir la humedad en tiempo real y de forma continua.
Este sistema permite, entre otras cosas:
Control del secado
Ajustar temperatura, velocidad o flujo de aire del secador en tiempo real, evitando sobresecado o subsecado.
Optimización energética
Secar solo lo necesario. Ni más, ni menos. Esto reduce significativamente el consumo de energía térmica.
Estabilidad en el peletizado
Alimentar la prensa con un material dentro del rango óptimo, evitando fallas mecánicas, atascos o paradas no programadas.
Calidad consistente del producto final
Menos variabilidad significa pellets más uniformes, con mejor densidad, durabilidad y poder calorífico.
En un entorno industrial cada vez más avanzado y competitivo, medir en línea la humedad ya no es solo una ventaja… es una necesidad.

